Rosario sumó ayer un caso de dengue autóctono, el tercero en el barrio Tablada. Por eso, y con la novedad de la incorporación de 60 estudiantes de Medicina, hoy se extenderá el bloqueo sanitario desplegado un día antes en la zona sur, incluido el sector de Corrientes al 3800. Un operativo similar (con fines preventivos) tendrá como epicentro el asentamiento toba de Rouillón y Camino de las Animas. Paralelamente, el gobernador Hermes Binner reiteró que no es necesario declarar la emergencia provincial, iniciativa que los referentes del socialismo, entre ellos el intendente Miguel Lifschitz, continuaron reclamándole a la Nación. "Tenemos otro caso local en Tablada. Hasta ahora son cinco los procesos autóctonos y 16 los importados en la ciudad", resumió a La Capital el secretario de Salud Pública municipal, Luis Dimenza, quien advirtió: "Igual hay que extremar la cautela".
El funcionario ratificó la ampliación de los dos bloqueos que vienen realizándose en la zona sur (escenario de un brote) y otra intervención en 15 manzanas del barrio toba de la seccional 19ª, ligada al perfil migratorio de sus habitantes.
A los tres operativos, con visitas domiciliarias y fumigaciones contra el mosquito Aedes aegypti (entre otras medidas), se acoplarán 60 estudiantes de los últimos años de la Facultad de Medicina, recientemente capacitados.
La directora de Promoción y Prevención de la Salud provincial, Andrea Uboldi, reflejó unos 500 casos (locales e importados) y otros 300 síndromes febriles en estudio en todo el territorio santafesino.
Sobre los procesos confirmados, recordó que en Hersilia (departamento San Cristóbal) hay 420 casos autóctonos "por nexo epidemiológico" y con probable origen en Salta.
Si bien las autoridades de esa comuna habían denunciado una saturación hospitalaria, tanto Uboldi como Dimenza hablaron de "una situación controlada".
En Pérez, los casos autóctonos siguen siendo tres, mientras que las autoridades confirmaron 10 procesos locales en Gato Colorado (9 de Julio) y dos similares en Ceres (San Cristóbal) y Barrancas (San Jerónimo), respectivamente.
Uboldi precisó que en la provincia se certificaron por laboratorio 43 casos importados. Y alertó que, "pese al exceso de preocupación" en la población, "nadie acepta el dengue" como una enfermedad cercana.
"Estamos muy preocupados", reconoció el ministro de Salud provincial, Miguel Cappiello, quien de todos modos destacó que la situación "no es crítica". La cartera ya proveyó de material informativo a las escuelas santafesinas.
En tanto, Binner reiteró que no es necesario declarar la emergencia provincial. "Estamos haciendo todo lo necesario para atender el problema, aunque debemos tener una propuesta nacional del Consejo Federal de Salud (Cofesa) para abordar integralmente el dengue, porque el año próximo habrá inconvenientes mayores", dijo el gobernador.
Lifschitz abonó la fuerte réplica opositora al rechazo de los senadores nacionales kirchneristas a aprobar, durante la sesión del miércoles pasado, la declaración del estado de emergencia en el país.
"Lo peor que se puede hacer es ocultar los problemas. La epidemia nacional no tiene antecedentes en la Argentina", dijo Lifschitz. Luego el oficialismo alimentaría las chances de tratar la emergencia la semana próxima (ver ).
Asimismo, la Cámara de Diputados santafesina aprobó un proyecto del bloque Frente para la Victoria-PJ para asistir a municipios y comunas con los recursos provenientes del fondo anticíclico provincial (para situaciones de emergencia).